Vesículas extracelulares en la obesidad: un hallazgo clave en el desarrollo del hígado graso y la diabetes
Un estudio revela novedosos mecanismos de comunicación entre órganos mediante vesículas extracelulares en el contexto de la obesidad y sus comorbilidades.
El Journal of Translational Medicine ha publicado un estudio del grupo Obesidómica del Instituto de Investigación Sanitaria de Santiago de Compostela (IDIS) titulado Intra and inter-organ communication through extracellular vesicles in obesity: functional role of obesesomes and steatosomes. Esta investigación, que forma parte de la tesis de Nerea Lago, miembro del grupo, ha revelado novedosos mecanismos de comunicación entre órganos mediante vesículas extracelulares en el contexto de la obesidad y sus comorbilidades.
“Nuestro grupo de investigación lleva años desarrollando distintas líneas de investigación centradas en el estudio de las vesículas extracelulares, que son unas pequeñas esferas liberadas por todas las células de nuestro organismo y presentes en cualquier fluido biológico, que posibilitan la comunicación entre si de células y tejidos de una manera muy sofisticada, no solo en condiciones normales, sino en situaciones de enfermedad”, explicó María Pardo, líder del grupo Obesidómica.
Así, la investigadora señaló que “este estudio demuestra que el tejido adiposo humano de pacientes con obesidad secreta vesículas, que denominamos obesosomas, que tienen la capacidad de interactuar con células del sistema inmunológico típicamente presentes en la grasa acumulada durante el desarrollo de la obesidad, promoviendo su inflamación y la liberación de citocinas proinflamatorias». «Este fenómeno podría estar exacerbando no solo el ciclo de inflamación local y sistémico asociado a la obesidad, sino también promoviendo la resistencia a la insulina (diabetes) tanto a nivel local como a distancia”, indicó la la experta.
Impacto en en la enfermedad de hígado graso no alcohólico
Por otro lado, el estudio ha demostrado la interacción directa entre los obesosomas y el hígado. Este proceso induce en los hepatocitos una reducción significativa de la sensibilidad a la insulina, favoreciendo el desarrollo de diabetes, y altera las vías metabólicas de los lípidos y la glucosa, contribuyendo a la aparición del hígado graso, una patología frecuente en personas con sobrepeso y obesidad.
Este hallazgo resulta especialmente relevante en el caso de las vesículas liberadas por el tejido adiposo visceral en pacientes con obesidad. Los investigadores han identificado que los obesosomas provenientes de esta zona son considerablemente más perjudiciales que los secretados por la grasa subcutánea. Además, han establecido una relación entre el efecto dañino de los obesosomas viscerales y la inflamación sistémica y la diabetes en estos pacientes.
Además, el estudio ha revelado que, en el desarrollo del hígado graso, los hepatocitos liberan vesículas denominadas esteatosomas (derivadas de la esteatosis hepática). Estas estructuras funcionales agravan la enfermedad al interactuar con hepatocitos sanos y promueven la resistencia a la insulina, lo que contribuye a la progresión de la patología hepática.
Finalmente, el grupo del IDIS subraya el avance que supone haber caracterizado, por primera vez, el contenido molecular de estas vesículas. En particular, el análisis de la carga proteica de los esteatosomas secretados en condiciones de esteatosis ha permitido identificarlos como posibles reservorios de biomarcadores en etapas iniciales de la enfermedad hepática. Esto los posiciona como herramientas prometedoras para el diagnóstico precoz y el seguimiento personalizado de la enfermedad mediante estudios no invasivos, como la biopsia líquida.